La experiencia de la renovación del Casco Antiguo en los últimos 27 años muestra que, a pesar del éxito económico alcanzado, la ausencia de políticas de vivienda social y de planificación urbana ha incidido en que este sector de la ciudad aún deba enfrentar amenazas persistentes como el despoblamiento que ha originado su recuperación, la falta de gestión de problemas cotidianos como la recolección de los desechos, el desempleo, el colapso de la infraestructura, el congestionamiento vehicular y las precarias condiciones de vivienda en los corregimientos circundantes de Santa Ana y El Chorrillo.